Este 23 de mayo se conmemora el Día Internacional del Fútbol Femenino, una iniciativa creada en 2015 por la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (CONCACAF) con el objetivo de fomentar la práctica del fútbol en niñas y mujeres en todo el mundo. 

El propósito principal de esta fecha es visibilizar la importancia de la igualdad y la equidad en las disciplinas deportivas, pues busca homenajear a las mujeres que han vencido barreras en un deporte tradicionalmente considerado solo para hombres, conquistando espacios que antes les eran negados. 

Sin embargo, este no es un día que solamente  nos remite a figuras emblemáticas de la historia de fútbol femenil como Alicia Vargas,; Maribel Domínguez “Marigol”,  y Charlyn Corral, sino que también es una oportunidad para visibilizar a las mujeres que hoy resisten a las barreras sistémicas dentro del mundo del deporte. 

Este es el caso de la Colectiva de Mujeres Futbolistas Ciegas (CMFC), una organización en la que el fútbol femenil se entrelaza con la lucha por los derechos de las personas con discapacidad. En entrevista con La Cadera de Eva, Wendy del Río, fundadora y entrenadora del equipo en la Ciudad de México, explica que la colectiva nació bajo la premisa “nada de nosotras sin nosotras”, con el fin de que las mujeres tengan voz y poder de decisión tanto dentro como fuera de la cancha.

Nada de nosotras sin nosotras

La Colectiva de Mujeres Futbolistas Ciegas es una organización que surge de la unión de esfuerzos estatales en México, como Puebla, Jalisco, Tlaxcala, Baja California y Ciudad de México, con el objetivo de consolidar el fútbol ciego femenil a nivel nacional.

En 2023, la colectiva decidió trabajar en conjunto bajo la convicción de que la unión les permitiría consolidar la disciplina a nivel nacional para llegar más lejos, especialmente para que más niñas y adolescentes conozcan el deporte adaptado y se rompan los estereotipos de género y discapacidad. 

Foto: Cortesía Fondo Semillas
Foto: Cortesía Fondo Semillas

Y es que, para ellas, derribar los estigmas alrededor del deporte adaptado se ha convertido en una forma de combatir la sobreprotección y los roles de género que consideran al fútbol un deporte no apto para mujeres. “Están muy marcadas (las diferencias de género, en comparación con los hombres) Es como, '¿cómo vas a estar en una cancha si el fútbol se considera que es un deporte rudo?”, explica para La Cadera de Eva, Ilse Avilés, jugadora en posición mediana. 

Las jugadoras de la selección femenil de fútbol ciego en México enfrentan prejuicios que cuestionan su capacidad física y su derecho a ocupar espacios públicos, sumando la discriminación por género a la de discapacidad, conocida como la “doble brecha”. Existe una tendencia a considerar a las mujeres ciegas como seres que deben ser cuidados en exceso, lo que choca con la naturaleza del deporte.

Barreras estructurales y de Infraestructura

A esto se suma la falta de espacios adecuados y herramientas específicas para el fútbol ciego que es uno de los obstáculos más tangibles para su desarrollo profesional, pues no existen suficientes canchas que cumplan con los requerimientos técnicos del fútbol para ciegos.

“Una de las barreras principales es la infraestructura. No contamos con las herramientas, hablando desde el fútbol ciego, de una cancha” ( -Ilse Avilés, jugadora en posición mediana. )

Las jugadoras, además, deben sortear problemas de movilidad urbana y balancear sus roles familiares, como la maternidad, con sus entrenamientos. Para Avilés, otra barrera se encuentra en el “poderte trasladar desde tu domicilio”, explica, pues “hay compañeras que incluso tienen bebés y tienen que venir incluso hasta con sus pequeños”.

“En México todavía enfrentan fuertes estereotipos que limitan… la existencia de políticas públicas que les permitan tener una participación y una vida igualmente reconocida”, señala Lulú Barrera, codirectora de la organización Fondo Semillas en entrevista con La Cadera de Eva. 

¡Hacia la Copa América Brasil 2026!

“Para mi el fútbol es libertad, aprendizaje de vida y trabajo en equipo. Me ha dejado muchísimo, no solamente en la cancha, sino también en la parte personal y profesional, hablando deportivamente (...) El fútbol nos ayuda a ser libres y superar barreras”, señala Avilés en entrevista, y es que este deporte también ha abierto un sendero para quienes se aventuran en él. 

En medio de este gozo, libertad y contexto surgió la campaña “Fútbol Ciego: Ellas juegan, México dice ¡voy!”, una iniciativa, impulsada por Fondo Semillas que tiene como objetivo recaudar fondos para hacer posible la participación del equipo en el extranjero

Foto: Cortesía Fondo Semillas
Foto: Cortesía Fondo Semillas

“México ha hecho un gran esfuerzo en promover el deporte adaptado y creo que ahora nos toca también a nosotras abrir espacio en la cancha y tomar estos espacios y decir, ‘Nosotros también estamos aquí’ y que México también diga, ‘Voy con esta campaña’”, señala Del Río. 

El objetivo es recaudar 1 millón de pesos en un periodo de tres meses, del 19 de mayo al 19 de agosto. Esta recaudación se destinará a cubrir los gastos de vuelos, uniformes, encuentros preparativos, hospedaje, alimentación y viáticos tanto de las jugadoras como de su equipo técnico.

La participación de la CMFC en este torneo representa un hito sin precedentes para el deporte adaptado en el país, pues sería la primera vez en la historia que una selección femenil de fútbol ciego de México participa en una competencia fuera del país y en una Copa América.

“No buscamos solamente que se cuente nuestra historia... sino también una misión que es demostrarle a México que sí se puede, y enseñarle a las demás chicas que vienen al lado de nosotros que se puede, que se pueden cumplir sueños, logros y todo lo que ellas se propongan. Cuando lleguemos a Brasil a representar a México no vamos a llegar solas”. (-Ilse Avilés, jugadora, posición mediana. )