Cada 23 de septiembre, Día Internacional en contra de la Trata de Personas y Explotación Sexual, el mundo recuerda la urgencia de atender esta problemática.

La trata de personas es un delito y una violación grave a los derechos humanos que consistente en la captación, transporte, traslado, acogida, entrega o recepción de personas mediante la fuerza, el engaño o la vulnerabilidad, con fines de explotación.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la trata de personas es un problema mundial y uno de los negocios más lucrativos en Europa. Este delito tiene como fin someter a mujeres, hombres e infancias a situaciones de explotación como la explotación sexual, la mendicidad infantil, los servicios domésticos, el matrimonio forzado, la adopción ilegal /o la extracción de órganos

Hoy recordamos las cifras y la urgencia de identificar las estrategias de contacto. 

Trata de personas, un delito contra las infancias

En 2016, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estimaba que más de 40 millones de personas estuvieron sometidas a trata de personas: 24.9 millones a trabajo forzoso y 15.4 en matrimonio forzoso. A diez años de estas cifras, el panorama es aún más desolador. 

Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) retomados por la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), entre enero y mayo de 2026, se contabilizó a 111 víctimas de 0 a 17 años de trata de personas,  —75 mujeres y 36 hombres—, lo que equivale a un promedio de 5 víctimas por semana.

Foto: Cuartoscuro
Foto: Cuartoscuro

Frente a 2025 se registró una reducción del 35.8% en comparación con el mismo periodo, cuando se reportaron 173 casos. Sin embargo, entre 2015 y 2025 los casos entre menores pasaron de 72 en los primeros cinco meses de 2015 a 111 en 2026, lo que representa un incremento del 54.2%, de acuerdo con  la organización.

Estas cifras confirman la deuda pendiente con las infancias en México. Recordemos que el país ocupa el primer lugar en consumo de pornografía infantil y se posiciona como el segundo destino para la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes a nivel mundial. 

Mujeres, al centro de la trata de personas

A nivel mundial, las mujeres y las niñas representan el 99% de las víctimas en la industria de la explotación sexual comercial y el 58% de las personas tratadas en otros sectores, como el trabajo forzado laboral y doméstico. 

En México, las mujeres de 0 a 17 años representan el 67.6% de los casos de trata de personas. Esta cifra no dista del promedio mundial; de acuerdo con la ONU, dos terceras partes de las personas víctimas de trata son mujeres engañadas con la promesa de un mejor futuro, encerradas, golpeadas, amenazadas y extorsionadas.

Los datos son claros: en 2022, la tasa de detección de niñas y adolescentes en México alcanzó 1.75 por cada 100 mil, superando más de siete veces la media mundial de 0.23 por cada 100 mil, mientras que, en 2025, la tasa nacional de niñas y adolescentes víctimas fue de 1.17 por cada 100 mil, una cifra casi tres veces mayor que la de los niños y adolescentes varones, de  0.41 por cada 100 mil, de acuerdo con REDIM.

Esto sucede debido a que las mujeres se encuentran al centro de este esquema de violencia debido a la discriminación de género, la violencia intrafamiliar y las relaciones de dominación y subordinación culturalmente aceptadas, de acuerdo con la Fiscalía General de la República (FGR).

Explotación y abuso en entornos digitales 

En un ecosistema mediático en donde la noticia cambia minuto a minuto, las redes sociales se han convertido en una herramienta fundamental para la trata de personas y la investigación, como documentó el informe Disrupting Harm México, evidencia sobre el abuso y explotación sexual de niñas, niños y adolescentes facilitados por la tecnología. 

De acuerdo con el informe, en México, 1 de cada 8 adolescentes usuarios de internet sufrió explotación o abuso sexual facilitado por la tecnología en el periodo de un año y el 67% de los incidentes ocurrieron exclusivamente en línea y, principalmente, en redes sociales

Un dato revelador es que, contrario a la creencia popular, la trata de personas no siempre proviene de un desconocido, por el contrario, se identificó que en 2 de cada 3 la víctima conocía a la persona agresora

A pesar de los daños, el 32% de las víctimas no contó lo sucedido a nadie, por vergüenza, miedo, falta de orientación sobre a quién acudir o por normalizar la agresión. Este día es un llamado de atención urgente para hablar no sólo sobre las cifras, también de las modalidades cada vez más presentes en el entorno digital. 

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